¡Hola!

 Soy Ana

Soy de Barbate, un paraíso escondido en la provincia de Cádiz, en el sur de España. Cuando terminé mi estudios universitarios en Filología Hispánica en Sevilla y mi especialización en didáctica en Granada, me fui a vivir a París durante un año para trabajar y realizar mis cursos de doctorado. Mi nivel de francés era A2 y creía que sería suficiente para empezar pero, qué difícil era moverse por la ciudad, alquilar un piso, encontrar trabajo,¡todo!. Me faltaba confianza y me daba vergüenza hablar en público.

 

Con tiempo y algunas clases, mejoré mi francés lo suficiente para vivir más cómodamente mi día a día en París.¡ Por eso sé muy bien lo que sienten mis alumnas cuando quieren hablar español!

Después de mi vuelta a Sevilla, empecé a enseñar español mientras hacía también otros trabajos y estudiaba un postgrado en Estudios de Género, un tema que me apasiona y que quería que formara parte de todos los aspectos de mi vida.

Fue una época confusa, haciendo trabajos que no me interesaban y dando clases de español que a veces me parecía un trabajo aburrido. Tenía poca experiencia y quizás me obsesionaba demasiado en enseñar gramática, pronunciación, etc., de una manera muy académica.​

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​Hasta que un día, en una clase con mi alumna Lisa, empezamos a hablar sobre feminismo y disfrutamos tanto las dos, que la clase se alargó más de dos horas. Ella me dijo que había sido nuestra mejor clase y que si podíamos hacer todas nuestras clases similares a aquella. ¡Supe inmediatamente que era eso lo que quería hacer, no solo con Lisa, sino con todas mis clases!

¿Por qué no trabajar en las clases lo que de verdad nos interesa o nos emociona en la vida real? La prueba era yo misma, ¿dónde encontré yo como alumna mi motivación para estudiar francés?

Leyendo sobre literatura francesa, haciendo intercambios francés-español con personas que tenían intereses comunes conmigo, como por ejemplo, el cine, la historia, es entonces cuando mi motivación se multiplica.

 

Así que ahora, después de muchos años enseñando, tengo la certeza de que mis clases deben emocionarme, primero a mi y lo más importante, deben emocionar e interesar a mis alumnas.

 

Soy feliz con lo que hago y mi objetivo es ayudar a mi alumnado a mejorar su español y al mismo tiempo conseguir que disfrute tanto como yo y todas se sientan felices hablando español.

 mi enfoque 

feminismo
/ˈfɛmɪnɪz(ə)m/o

sustantivo
la defensa de los derechos de las mujeres sobre la base de la igualdad de los sexos

Mi estilo de enseñanza utiliza temas culturalmente relevantes para un mundo cambiante.

Aprendemos idiomas para poder participar en el mundo real donde nos comunicamos con personas reales sobre temas reales. Sin embargo, muchas clases de español están desconectadas de la vida real y se enseñan con libros aburridos, ejemplos irrelevantes y referencias culturales obsoletas.

En clase, exploraremos temas feministas como representación política, arte y cultura, sexismo y empoderamiento. Cada clase está diseñada en torno a los intereses y objetivos únicos de cada alumna y se puede hacer en persona o en línea.